viernes, 17 de noviembre de 2017

Un Sainte Marthe llamado Prometeo, sexta parte

Por Manu Iglesias

Veo los vídeos del proceso para “incrustar “ los depósitos en sus alojamientos respectivos y en el último ya en su ubicación definitiva, se ven perfectos, como si fueran plantados ahí a casco desnudo. Todavía faltan muchas cosas, pero los últimos días se ha visto un avance enorme. Los espacios ya están definidos. El volumen de los armarios es enorme y el cuarto de baño permite ducharse a dos personas a la vez. Resulta sorprendente como se puede aprovechar tanto un espacio tan pequeño en relación a la configuración que nos encontramos.
 Los próximos días llegarán los paneles definitivos con los huecos de los armarios y las puertas cortadas con la maquina de control numérico. -Solo hemos dejado el palo- decimos-. Prácticamente solo respetamos lo que hizo Meta.
 La próxima semana, espero llevar personalmente el nuevo cuadro eléctrico y la radiobaliza. Vamos a calcar en papel las nuevas colchonetas y probablemente ya podamos ver una muestra del diseño final con algunos paños ya pintados con el RAL de los nuevos paneles. 
 En las fotos ya se puede apreciar La Luz que reflejan los paneles. Si el primer Saint Martre fue concebido para disfrutar de La Luz del Mediterráneo, en este lo llevaremos a su máxima expresión.

 Comentábamos un viejo hilo y caímos en la cuenta de que han pasado siete años. -Si Enrique si- Ya nos toca - el partir-. Ya toca el sueño de compartir fondeo en una calita griega y celebrar la vida, disfrutando del merecido descanso- Los nuevos paneles me evocan un lienzo en blanco. Sobre el que tendremos que trazar la nueva vida que está por empezar.


Por Enrique Pertegás

Llegaron los tanques, chapa de 2 mm, al poner el pie en la pasarela de aluminio esta se hunde, se vuelve a intentar y se hunde el siguiente sector, bien empezamos, entraron con calzador y entre cuatro personas nos tiramos media maña para llevarlos al sitio, hubo que cortar el escape del motor y doblar alguna platina, os dejo unos videos cortos hechos con el móvil.





Los interiores progresan “adecuadamente” las piezas mas grandes ya están en su sitio, la puerta de entrada al barco tiene en su bisectriz 1,22 metros, el ancho de los tableros, pasan muy justos porque además no entran en recto, esta la bitácora, los bancos etc


Dentro no se pueden cortar, ni apenas mover, así que improvisamos una serreria en el muelle.


Ya jugamos a cuadrar el baño, vamos maquetando y viendo como repartir los elementos, de momento los wc eléctrico comen mucho espacio por la bomba y el acceso de mangueras por detrás de la taza, el manual de Jasbco va de cine, se aprovecha todo el fondo del pantoque.


También tenemos la sala reconvertida de una “L” a una “U” ha ganado un montón


jueves, 9 de noviembre de 2017

Un Sainte Marthe llamado Prometeo, quinta parte

Por Manu Iglesias

Después del parón de Enrique por culpa del gripazo. Se reiniciaban los trabajos pensando en que muy pronto recibiría los nuevos paneles y el vacío sería sustituido por un espacio ya ordenado, dejando perfilados todos los detalles. 

 El excelente resultado del arquillo que soporta las nuevas placas solares, nos llenaba de ilusión. Por fin empezamos a construir, ya visualizamos algunos avances y son perfectos. Funcionales y coherentes con el diseño y los materiales del barco. Los tubos son los especificados y de la misma partida que los usados para elaborar los balcones de maniobra de la Volvo - 

 Nada hacía sospechar que nos esperaba una sorpresa. Resulta difícil de describir la sensación que produce una llamada de Enrique cuando te dice : 

 -No todo van a ser buenas noticias. 

 En el breve espacio de tiempo que transcurre ente está sentencia y la siguiente frase piensas lo peor : - ha detectado un problema estructural, quizás de corrosión. 

 Seguía Enrique: - he abierto un mamparo y me he encontrado un depósito flexible de agua. Está apoyado directamente en el casco. Por encima, no tienen respiros y las conexiones son de manguera de jardín y están dobladas y degradadas. 

 El primer impacto, se sortea. -Bueno, -pienso yo- se trata de hacer unos depósitos nuevos y cambiar las mangueras. Pero el problema siguiente era saber por donde se metían. Sin hacer una cesárea, parecía imposible. ¿habría que desmontar todo el salón ? ¿al final resultaría que acabaríamos desmantelando todo el barco y volviéndolo a hacer de nuevo? Abrir no es tan fácil: cables, tubos de respiro del motor, atraviesan los paneles que hay que cortar. La cesárea requiere la mano experta de un cirujano cuidadoso que además tenga habilidades de contorsionista para culebrear entre los cofres y estructuras del suelo del salón. El problema tampoco se limita liberar el espacio que ocuparán los depósitos, sino a la forma de acceder a este. Hay refuerzos estructurales, hay limitaciones para mover cada depósito hasta ensartarlo en su emplazamiento definitivo. Enrique me va describiendo como hace una maqueta a tamaño real con listones de madera y como cree que debe entrar. No es conveniente usar el espacio que va a ocupar la futura cocina porque si algún día hay que repararlos, estarían confinados. Hay que intentarlo desde el cofre que está debajo de la bañera. Para ello hay que meterlos primero en el salón, después entran en el cofre y finalmente se embocan en el espacio que hay entre el motor y el costado, debajo de salón. Todo un tetris que obliga a Enrique a corregir la maqueta varías veces. 
 En ese espacio de tiempo, los tableros no llegaban. No hacían ninguna falta mientras que no se cerrara ese capítulo, pero psicológicamente yo quería sentir que pasamos a otra fase y la colocación de los primeros paneles mecanizados y lacados en fábrica, parecen significar el paso del ecuador. Cuando vea los primeros descorcho una botella -pensaba. 
 Mientras tanto hemos definido el cuadro eléctrico. Mi colaborador David un ingeniero eléctrico que diseña automatismos complejos para proyectos de altísimo nivel, se lo toma como una diversión y quiere hacerlo muy bien para que quede perfecto, le sea fácil de sustituir a Enrique y no de problemas. Ardo en deseos de ver cuando lo mecánicemos con cada disyuntor en su sitio, con los textos y la organización a nuestro gusto. 
 En la misma línea que David y gracias a la obra del Prometeo puede hablar con Martin para agradecerle su apoyo. Lo de menos es el sistema que sin duda va a ser muy útil. Lo mejor es la oportunidad de conocer a personas como el, a los que mejor encarnan a un marinero esforzado y solidario, volcado en ayudar a los demás - si duda Xan (Hippi)- se merece todos los elogios que le habías otorgado. 
 No hay mal que por bien no venga. Decían los clásicos que las cosas buenas a los malos hacen más malos y las malas a los buenos hacen mejores, Las dificultades, hacen que Enrique se crezca, que se supere sorteando los desafíos. Ahora tenemos un barco con excelente capacidad de combustible y si sumamos los dos tanques de inox y la planta de ósmosis con bomba recuperadora que está diseñando mi hijo, vamos a poder regalar agua a los vecinos en los fondeos . Los entronques quedarán revisados. Nos llevamos las tomas de agua a popa, ponemos respiros y usamos, mangueras de calidad. 
 Además de la electrónica profesional que vamos a montar, Martin nos deja otro recurso muy útil para acceder a la información de navegación desde cualquier punto del barco. 
 Cuando recibí el nuevo indicativo y quise reprogramar la vieja radiobaliza me dijeron. -La marca ha dejado de fabricar baterías para ese modelo, Vaya -pensé- al final tendré que tirarla pero seguía la conversación 
 -Para ayudar a los que tenéis ese modelo, han lanzado un plan renove al que te puedes acoger. Por un poco más que la reprogramación tienes una radiobaliza mejor y más actualizada. Visto así. Va a resultar que poco a poco lo vamos renovando y revisando todo. 
Si nos paramos a pensar - como también vamos a cambiar la mesa del salón - del interior solo quedará el forro de madera, el banco de babor y una parte del suelo... y este también lo vamos a rechapar. Ahora andamos encargando los fregaderos, la cocina nueva y el calentador. Ya tenemos abordo el water eléctrico. 
También ha encargado Enrique a Meta, los ánodos, la patente y la aleta de aluminio para proteger el saildrive. Creo que solo falta por comprar el compresor de la nevera y detalles como el nuevo equipo de música. Pero montar todo eso, va a dar para algunos capítulos más. Surgirán dificultades, pero ya no quedan rincones que oculten más sorpresas.



Por Enrique Pertegás

Habia empezado la nueva fase, ya tenia casi presentada la nueva "L" de la sala, el piso del baño ..



 Perooooooo ... había olvidado que un barco es una fuente inagotable de sorpresas, se me ocurrió mirar por un agujerito que se hizo en la cocina, bajo de la sala y me vi los tanque de agua, mayor chapuza no había visto en mi vida, aparte de ser inchables apenas cabrian 125 lts por banda, cuando se podían haber metido perfectamente 500 lts por banda ¿y que hace Manu si un día le revienta? cosa que mas pronto que tarde ocurriría, ya de por si las bocas de llenado estaban en la sala ¡imagina cuando te desborda! 



Todo el barco esta con manguera de "jardín" que como puede apreciarse se "chafa" 



El tanque de estribor ya vació y el espacio que nos queda para el nuevo, que claro esta no se va a plegar, y tiene que poder sacarse en un futuro por si acaso ...


Para no llevarse sorpresas hay que hacer una maqueta a tamaño real y moverse con ella por los recovecos por los que tendrá que pasar el tanque de inox, tuve que hacer tres maquetas, a 160, 150 y finalmente a 140 mts de largo, así he conseguido la máxima capacidad que nos permite la maniobra que hay que hacer para meterlos en su sitio, había que ir haciendo accesos a proa y popa de los tanques


Antes hay que quitar estos tubos, otra exageración, tres por banda ¡solo para que respire el motor! no he visto un material mas duro ¡joder!


A la izquierda acceso bajo la bañera, por ahí tiene que entrar, a la derecha acceso por dentro, no cabe o cabria mucho mas pequeño, pero el acceso nos sirve para poder atornillarlo por detrás, claro que me he tenido que cargar la cama que iba ahí.


El tanque de babor, el mas complicado de maniobrar bajo la bañera embocado a su nuevo alojamiento, esperemos que el de inox entre igual de bien.


Y de nuevo "edificando" en un barco y mas a flote, no hay nivel, hay que ir a "sentimiento" la única referencia valida es el puntal, en el hay que fijarse para que las piezas queden niveladas



En esa posición hay que recortar y ajustar la pieza, no cabe de otra manera, es lo que tiene trabajar a bordo y en un barco pequeño, ni tan siquiera se puede poner de pie.

lunes, 23 de octubre de 2017

Un Sainte Marthe llamado Prometeo, cuarta parte

Por Manu Iglesias 

 Hoy se acababa el derribo y las máquinas han cortado los primeros paneles de contrachapado marino. A finales de esta semana está previsto que lleguen al barco. Desde el frío almacén de la fábrica pasarán a formar parte de la piel que nos acogerá los próximos años. Los acabados que ahora estamos aplicando, serán los que acaricien nuestras manos mientras navegamos y vivimos en el barco. También nos evocarán el sitio en donde fueron elaborados, rodeados del verde rutilante del campo gallego. Sus formas, sus medidas ya hacen referencia a la función que van a desempeñar: puerta, paneles de cierre, estanterías, suelo. 
 Esta semana también nos entregan la nueva electrónica que conjuntamente con los que va a montar Martín y lo que había en el barco, compondrá el equipamiento de navegación y seguridad. 
 Hemos encontrado una solución para la nueva mesa de la bañera - antes había una que parecía de jardín - el problema era que el portón enorme que da acceso al enorme espacio que hay debajo de la bañera obligaba a mover la mesa. Con unos tinteros y un encaje en la bitácora podemos hacer algo funcional, seguro y coherente con el diseño del barco . Pronto nos pondremos con ella - También soñamos con el día en el que la estrenemos en una calita griega. 
 También se ha decidido el espacio y la distribución del baño, la ubicación de un nuevo grupo de baterías y las pantallas solares. 
 Es probable que en la próxima entrega se puedan ver los nuevos paneles de contrachapado ya presentados, quizás algunas superficies ya pintadas en el mismo tono que los paneles y todo empiece a encajar como en un puzzle en donde conforme se van agotando las piezas, las que quedan encajan más rápido porque quedan menos piezas y menos huecos para ellas. 
 Faltarán muchos detalles, pero será una etapa mucho más divertida, menos dura para Enrique y así quizás pueda empezar a enseñar las primeras fotos a mi Almiranta. Por ahora prefiero ocultárselas. Seguramente la preocuparía. Me suele ocurrir cuando empiezo un proyecto. Yo le describo como va a quedar y ella ve todo el esfuerzo que todavía falta. Por ahora prefiero que sueñe conmigo todos los días por la mañana mientras desayunamos y tomamos energía para afrontar otro día de trabajo.

Por Enrique Pertegás


Ya se nota todo el peso que se le ha quitado al barco, prácticamente se ha desmontado estribor y mas a mas se ha almacenado todo en babor, lo que le da esta escora que no va a ayudar en nada para tener un nivel decente, normalmente cuando se construye a flote no se tiene, hay que trabajar a “sentimiento” al menos con parte del barco construido se pueden tomar referencias, dando por bueno el nivel que en su día tomo su constructor. 


 Seguimos con los despropósitos, hasta la mas simple moldura esta pegada, la suerte del anterior armador es que no tuvo que desmontar nada para cambiar, por ejemplo la cocina, no digo ya un deposito de agua, se ve que monto la cocina en su cardan y luego molduro el mueble, en fin ... Un consejo para las molduras, si no es suficiente atornillarlas se puede poner cola blanca de carpintero, la clásica de toda la vida, además de barata si un día tienes que quitarlas con un simple golpe salta sin astillarse, por el contrario el Sika además de caro impide que se pueda desmontar. 


Como no, el inox también esta pegado con cantidades ingentes de Sika, será imposible salvar los listones que hay debajo lo que obligara a elaborar unos cuantos nuevos. En cualquier caso ya luce el espacio libre para recibir un asiento corrido hasta la mesa de cartas, dejando espacio para ponerse delante de ella.


Aprovechamos este espacio para improvisar un banco de trabajo, el orden dura apenas un día.


Al tiempo del derribo voy abriendo accesos para sanear y organizar la instalación eléctrica, que a la vista esta no parece que estar muy ordenada.


Listo para "edificar" se puede apreciar la "V" del casco en proa, lo que le da un paso de ola libre de pantocazos, el aluminio sigue estando perfecto, libre de cualquier signo de electrolisis.


Las paredes del baño estaban forradas con unos paneles de corcho, estéticamente horribles y además viejos y abombados por el agua procedente de la ducha, me dispuse a quitarlos con una rasqueta ¡ja! ¡también estaban pegados con Sika! ¡pero que obsesión! El corcho salió fácil, pero el Sika ahí esta, pegado al tablero y claro esta cuando intentas quitarlo se lleva parte del tablero, lo que nos obligara a rechaparlo.

Y para terminar con esta sección de “derribo” algunas imágenes de hoy mismo.

Obsérvese el apoyo del mástil, formado por dos puntales, el de la derecha no se ve, y una cartela entre ellos, esta configuración evita el puntal en el centro del pasillo, lo que lo haría impracticable.