martes, 17 de octubre de 2017

Un Sainte Marhe llamado Prometeo, tercera parte.

Por Manu Iglesias

Durante este los últimos días, se ha avanzado en la definición del proyecto. Ya sabemos cómo queremos distribuir el cuarto de baño, el camarote de proa y el gran espacio de almacenaje que ocupará el espacio que está a proa de la gran litera doble de babor. 
 También se ha levantado el suelo del viejo camarote de proa y se ha comprobado que se puede instalar al mismo nivel que el pasillo. Todo ello ha estado plagado de dificultades enormes que Enrique podrá explicar mejor que yo. Lo que os adelanto es que el anterior armador cuando lo hizo, fue para toda la vida, nunca pensó que algún día unos locos intentarían desmontar aquella obsesiva y sobredimensionada forma de construir fijar, pegar, atornillar... . Pero si a Enrique le corresponde la parte técnica , a mí me toca la de las sensaciones, de lo que transmite el caos de la acumulación de recortes, serrín, tacos de madera. tornillos retorcidos, pedazos de aislamiento,... 
 La razón dice que esta etapa es parte del proceso, pero de vez en cuando surge el desaliento y las dudas ¿ nos estaremos pasando?¿ nos estamos planteando un desafío que nos va a sobrepasar en tiempo y esfuerzo ? 
 Todos sabemos que para llegar al resultado final, hay que pasar por otras estaciones. Algunas son áridas, duras y sin nada más destacable que la destrucción. En ese contexto parece que la imagen del " partir " nos vuelve a dejar solos en el puerto, observando cómo se difumina nuestro sueño entre la niebla y la lejanía. 
 Una visita de Cesar - Temido- para darnos animo, sin embargo nos hace poner los pies en la tierra-cuando con su gracejo Andaluz nos advierte. 
 - hay muchísima faena, quedan muchos meses de duro trabajo por delante. 
 César lo sabe bien. Quiere construir un Saint Marthe - un 33 - 6 pies mas pequeño pero empezando desde cero y lo tiene toro analizado en su cabeza. Son miles, decenas de miles de detalles y reflexiones. Seguramente Cesar no sabe que ya está todo bastante centrado y que contaremos con ayuda profesional, pero aun así, deseamos que esta etapa termine pronto y el ciclo se invierta empezando a ver el avance de las cosas que tenemos en la cabeza ya instaladas. 
 Mientras tanto en mi cabeza y en la de mi compañera se va fijando las La foto de la vida a bordo. Éramos mucho más jóvenes cuando navegamos largos meses por el Caribe, cuando nuestro pequeño 26 era nuestra casa, nuestro refugio, nuestro paraíso en la tierra - mejor dicho en el mar - 
 No teníamos mucho futuro, más bien un futuro y un presente precario - así lo veíamos nosotros - llegamos a pensar que no podríamos darle la vida y la educación que necesitaba nuestro hijo. La realidad era que teníamos toda la vida por delante, pero los afanes y las angustias de cada día, nos privaban de esa visión. Ahora estamos acariciando el momento de nuestra pre-jubilación. Dicen que en ese momento se siente una intensa sensación de plenitud.: 
- ya está, he hecho lo humanamente posible, los que vienen detrás toman el testigo. 
Hoy cuando desayunábamos, contábamos las semanas para que llegue ese día. Al ver las fotos de las obras en el Prometeo, parece que está muy lejos, pero la realidad es que está más cerca que nunca. Dicen que cuando haces una guardia o estas a punto de llegar después de una larga navegación. no debes pensar en lo que te falta para llegar a tu destino, sino en todas las millas y las horas que has dejado atrás,. En el gimnasio no debes pensar en las repeticiones que faltan , sino en todas las que ya has hecho. En estas estamos, falta poco, pero se hace mucho y muy largo, por eso, vale la pena concentrarse en pensar en todo lo que ha pasado para llegar hasta aquí, en todas las dificultades que hemos tenido que superar para poder - partir- en primavera.


Por Enrique Pertegás


El trabajo se complica a medida que entramos en las zonas mas conflictivas como el baño, todo laminado, pegado y atornillado, he encontrado hasta tres pisos de macizos de 50 x 50, no espera semejante trabajo y ando ya bastante contracturado pero la parte buena es que lo llevo mejor de lo esperado, el que me lea y tenga mas de 60 años lo entenderá perfectamente. Esta es la parte desagradable y costosa pero casi esta acabada y luego viene la creativa y mas limpia, pones tres o cuatro tableros y parece que este terminado, ya reforme un barco de 50 pies con bañera central, que tendría como tres veces el volumen del Sainte Marte, y se perfectamente lo que nos falta, para el turrón terminado, al menos los interiores.

Para el que tenga curiosidad por la reforma del ketch de acero, modelo Galapagos 50,  llamado "Tamata" aquí os dejo un enlace:




En el Prometeo sigue el destrozo, no hay piedad ni se hacen prisioneros, aquí la artillería empleada:


Escombro de este misma tarde:


Ya me temía que el piso del baño con su plato de ducha y el pedestal del wc iban a presentar batalla, el pedestal del wc consta de un piso laminado, tres pisos de listones de 50 x 50 pegados con sika y atronillados, el piso enlistonado con su junquillo blanco también pegado y sobre el un macizo de tal calibre que ni la orbital ha podido con el, no se que clase madera sera, ha empezado a salir humo y se ha parado, la he dejado enfriar y ha vuelta a arrancar, pero la sierra había perdido sus dientes 


Ya no hay armarios inútiles en babor y se adivina un buen espacio en la cabina de proa, se ha eliminado el escalón de 5 cm que había para acceder a la cabina y en el que tropezabas siempre, mas a mas no tenia ningún sentido, hay espacio para tener todo el piso al mismo nivel.
El trabajo tiene que ser meticuloso pues hay que salvar los listones que vamos a dejar como nivel mas bajo para el nuevo suelo, si nos los cargamos habrá que sacar niveles nuevos y con el barco en el agua es harto complicado ademas de una faena extra y estos puedo asegurar que están bien sólidos.


A la izquierda el escalón, bueno, parte de el mismo, que había para acceder a proa y la derecha una salida de la calefacción, como no pegada con Sika, no solo lo que se ve, también el tubo al costado del barco ...

viernes, 13 de octubre de 2017

Un Sainte Marthe llamado Prometeo, segunda parte.

Habíamos quedado en que después de la elección y compra, empezaría la remodelación. Antes había que trasladar el barco desde Alicante. El traslado habría de servir para conocer los detalles que requerían ser mejorados o valorados para ser incorporados en el resultado final. Inicialmente estaba previsto que me acompañaria un amigo y mi hijo, pero por razones varias no podían venir y pedir la ayuda de Enrique fue providencial porque nos sirvió para testar el barco. La fecha prevista inicialmente estaba fijada para un día después de un compromiso de Enrique, pero conforme nos acercamos al día señalado, el tiempo amenazaba cambio. Fue providencial que el viaje previo se planificara en coche por tener varios conductores, malas conexiones y la posibilidad de usar el coche para retirar algunas cosas del barco, de esa manera podía alterar las fechas sin problema, Enrique me apuntó la posibilidad de adelantar un día la partida porque se acercaba una nortada. Apenas un par de horas después, comía algo, recogía un poco de ropa en un macuto y salía en el coche para Valencia con el objetivo de recoger a Enrique el día siguiente a primera hora y seguir para Alicante. Esa noche dormía apenas a una hora de Valencia, me esperaba ya listo Enrique en su casa, hicimos algo de compra para la travesía y salimos para Alicante, Antes de comer ya habíamos hecho algunas comprobaciones y por la tarde seguimos hasta acabar agotados por el tremendo calor que sufrimos mientras sacamos velas, probamos caña de fortuna, molinete de fondeo, baterías, motor, etc etc. También estibamos y cargamos el coche. Habíamos acordado con el contramaestre que después de hacer gasoil, dormiríamos en el pantalan de espera para salir muy temprano, pero a pesar del cansancio acumulado y el escaso sueño del día anterior, decidimos partir después de una cena ligera. La noche fue muy agradable, con luna llena y excelente visibilidad. Hasta bien entrada la noche no refrescó y nos deleitarnos con el excelente equipo de música que tiene el barco y una enorme colección de CDs que nos dejó el anterior propietario. Ya bien adentrados en la madrugada, Enrique aguantaba como un campeón y me invitó a que tomará un descanso que fue muy repararador después de una jornada entera de conducción y el palizón de preparar y revisar el barco para la travesía. Al salir a la bañera después de una profunda siesta, ya estábamos a la altura de Cabo la Nao. Enrique esperó a que pasáramos una situación de tráfico intenso y se fue a dormir cuando ya amanecía, Nuestro primer desayuno en el barco nos sirvió para comprobar lo que supone disfrutar de una comida tranquila mientras controlamos el exterior gracias al salón elevado. Después de asearnos un poco y varias animadas charlas sobre la actualidad y nuestras aventuras de juventud, entramos en Valencia a media tarde, para compartir unas cervezas frías que nos trajo la mujer de Enrique. Apenas unos minutos después ella misma me llevaba a la estación de autobuses, para tomar el bus que me llevaría a Alicante. El camino entre Valencia y el puerto de Alicante, lo hice en un duerme vela. Me parecía mentira que en tan pocas horas, el barco ya estuviera en destino. Cuando hablé con Enrique me dijo que había tenido la misma sensación. Después de otra jornada de conducción atravesando La península y ya en casa escribo estas notas. Mientras yo viajaba, me dice Enrique que había llenado los contenedores de basura del Club con los trastos inservibles que se van acumulando en un barco. La rehabilitación del Prometeo había empezado. Lo más importante es que en nuestras intensas horas de convivencia, Enrique y yo pudimos ajustar mucho la idea de lo que queremos. A los profesionales que van a ejecutar la obra, les va a facilitar mucho las cosas, el que todo este - en la medida de lo posible planificado y concretado.


El nuevo "Prometeo" llegando a Valencia

En los capítulos de este blog que recoge la remodelación y preparación de un barco, se mezclan dos líneas aparentemente muy distintas: la emocional - que me toca a mí- y la técnica - que pasa por el filtro del ojo profesional de Enrique. Esta semana conocimos las tesis del último premio Nobel de Economía Richard Thaler. Sus trabajos nos desvelan el proceso de toma de decisiones, incluso en las más importantes y trascendentales de nuestra vida somos condicionados de forma determinante por la psicología y las emociones .Cuando Enrique me manda una foto de unos listones cruzados que insinúan el espacio de la nueva U de La Cocina, antes de que el escáner 3D y el renderizado lo representen hasta en el más mínimo detalle, yo me imagino ocupando el espacio para agasajar a unos amigos que esperan en el salón para probar el contenido de las cazuelas . Cuando decidimos una ubicación de la ducha, me veo refrescándome y librándome de la sal que ha impregnado mi piel al bañarme en una cala de Aguas impolutas y cristalinas. Cuando hablamos de la electrónica que vamos a instalar, visualizo una tranquila guardia nocturna acompañado por una luna llena de junio, con Aguas fosforescentes y delfines en forma de torpedos de luz. En los trazos de Enrique, en sus sugerencias y consejos, él ve espacio, centímetros y yo veo las tertulias en la bañera, los ritos que todos hacemos para celebrar la vida: los brindis, la música, las risas, ....el gozo de la amistad. Alguien dijo que un proyecto es más emocionante que el objetivo cumplido. Es un placer disfrutar de las capacidades portentosas de la imaginación y de igual modo, de la experiencia y conocimiento acumulado a lo largo de muchos años de oficio.


Por Enrique Pertegás

El viaje Alicante-Valencia fue una delicia, hacia mucho que no navegaba una noche entera, fue como el reencuentro con un viejo amigo, el barco una maravilla y eso que llevaba dos años sin moverse, Manu me dijo de madrugada “nunca había navegado en un barco en el que no crujiera nada” ¡claro amigo estas en un barco de metal! pantocazos ni uno solo, claro que el día fue tranquilo pero de haber ido en otro cualquiera habríamos escuchado algunos.

 La guerra ha comenzado, el “derribo” de medio barco, es la parte mas desagradable y al mismo tiempo la mas meticulosa, sin planos de nada hay que ir poco a poco, haciendo catas para ver lo que te puedes encontrar por debajo de la radial, caladora etc un trabajo casi arqueológico, hay que ir salvando cables, mangueras, cables, electrónica ... además hay que ir rompiendo pensando en el mamparo que pondrás a continuación dela que acabas de cortar y así con todo, Manu me dijo que contratara a alguien y que dirigiese, pero como no me fió, me gusta trabajar solo y del único que me fiaría no puede, me he metido en el lió ¡de nuevo en la trinchera! Eso si por un tiempo muy limitado y como excepción a toda regla, sin la cual no habría regla.


El barco tiene unos interiores endiabladamente sobre dimensionados, sin ninguna razón que lo justifique y soportando un montón de kilos de mas, seguro que a partir de ahora hará un nudo mas, tiene un doble mamparo con asilante intermedio con una estructura tipo bastidor con macizos de50x50, unidos por tornillos de 10 cm de longitud que quedan tapados por el forro, con lo cual no ves casi ninguno hasta que la radial empieza a tirar chispas y humo.


Aquí tenéis uno de ellos que la radial ha cogido por su mitad longitudinal y parece que haya encontrado un fósil.


Nunca hagáis agujeros justos para pasar cables o mangueras, son un calvario cuando hay que cambiarlas e incluso no salen como es el caso


¡A sangre y fuego!


Cabina de proa, una cama mas ancha que larga, algo haremos al respecto


Y a base de excavar descubrimos una de las orzas laterales, véase los refuerzos, lleva tres falsas cuadernas para su sujeción, ademas de estar encastradas en un pantoque de 18 mm

domingo, 8 de octubre de 2017

Un Sainte Marthe llamado Prometeo

Por Manu Iglesias

 He leído muchos debates sobre el barco perfecto. Incluso he seguido a algunos privilegiados han podido construir su propio concepto de barco perfecto. Pero con los años he comprobado que como decían los hippies : a diferente edad, diferente realidad. No hay un barco perfecto para toda la vida. Cada etapa tiene el suyo. Creo que he tenido mucha suerte porque considero que he tenido a lo largo de varias etapas de mi vida, un barco muy aproximado a lo que necesitaba. Quizás no fuera cuestión de suerte, pues como contaba Cortázar en Rayuela - ningún encuentro se debe al azar, sino a una cita premeditada. Hacía tiempo que buscaba esa cita con mi "media naranja" en el sentido náutico. Había pensado en construirla, pero el tiempo corría y ya no tenía tiempo. Diseñaba mi barco en la cabeza como evasión terapéutica cuando me acosaban los problemas, pero no sabía si algún día podría plasmar ese anhelo. Lo que pretendía en una eslora contenida que cumpliera con los requerimientos básicos para viajar en pareja, si acaso con la visita puntual de algún familiar o amigo. Con comodidad, luminosidad, buen acceso al mar, en definitiva alto funcional, robusto y sencillo. La búsqueda estaba muy acotada, pero no había nada en el mercado, hasta que un día apareció y no estaba demasiado lejos. Había visto algunas cosas pero en el otro lado del mundo. Lo más parecido estaba en el Pacífico. muy lejos para ir a verlo y traerlo. La posibilidad había surgido a pequeña distancia y esta se resolvió con la colaboración de Enrique. Tenía que estimularlo para que hiciera el esfuerzo de convencer a alguien que lo llevara porque a él ya no el gusta conducir. Le empecé a contar y notaba como su interés se incrementaba cuando le dije - salón elevado- percibí que ya estaba convencido. Al día siguiente estuve todo el día expectante, pendiente del resultado de su inspección. Cuando estuvo abordo me dijo: - no vale nada, me ha defraudado, No recuerdo lo que le balbuceaba a otro lado del teléfono, hasta que consideró que ya se había burlado bastante de mi y me dice. - me lo quedo yo. Con el resultado de su revisión y las fotos que me mandó, decidimos que había que comprarlo y sin ver el interior así se lo comunicamos al propietario. -Salvo vicio oculto el barco está comprado. Aun así tuvimos que esperar casi un mes a que viniera el dueño y se confirmara la compra. Finalmente y después de la revisión a fondo descubrimos que el dueño había cuidado todos los protocolos del astillero. Seguramente por esa razón el barco estaba como nuevo. Tal como habíamos previsto, consideramos que había que hacer una reforma al interior. Tiene detalles de calidad como maderas nobles en el forro que queremos conservar - aunque las queremos lacar en blanco para hacer el interior luminoso. El plan es vaciarlo totalmente, escanear su interior y hacerlo nuevo como si fuera de estreno. De esa forma tendremos un casco impoluto y un interior totalmente remozado.... pero esa es otra parte de la historia. Un capítulo que ahora empezamos y que esperamos cerrar para la próxima primavera.


Por Enrique Pertegás

El Sainte Marthe 39 es velero mixto diseñado por Michel Joubert, info tecnica aquí:

http://www.meta-chantier-naval.fr/IMG/pdf/doc_gamme_ste_marthe_amenagts_A4.pdfhttp://www.meta-chantier-naval.fr/IMG/pdf/doc_gamme_ste_marthe_voilure_A3_.pdf

http://www.meta-chantier-naval.fr/IMG/pdf/doc_gamme_ste_marthe_voilure_A3_.pdf

http://www.meta-chantier-naval.fr/web/les-constructions/nos-occasions/sainte-marthe-39/

http://www.meta-chantier-naval.fr/web/wp-content/uploads/2013/10/SAINTE-MARTHE-LOISIRS-NAUTIQUES-FEV.04.pdf

Precios Meta:

https://www.dropbox.com/s/atr5loacvkaqnvp/Les%20cruisers%20mixtes.pdf?dl=0

Precios del Sainte Marhe 33 con algunos de los extras.

https://www.dropbox.com/s/nz1wfic6uw7jpam/PLAQUETTE%20DE%20PRESENTATION%20SM33.pdf?dl=0


Amplisima y cómoda bañera, podemos certificar tras el traslado a Valencia del Prometeo



Detalle del grosor de los cadenotes, en caso de electrolisis con los bulones de inox no perjudicaría en nada la solidez de los mismos


Fondeo y bitácora especialmente construida por Meta para esta unidad


Tal y como quedamos con su anterior armador nos reunimos todos en Alicante para ver a fondo el barco y sacarlo a seco, por puro tramite, pues estaba perfecto como ya se adivinaba y se cerro la operación.



Reflexiones de Luc, el primer armador que encargo a Joubert un Sainte Marthe:

Luc no buscaba para su jubilación el típico velero al que bajas a la “cueva” su programa de navegación seria al principio el Mediterráneo y como ya decía Homero, y yo añado Sorolla”, Mediterráneo es luz y esa luz la quería mientras comía o leía en mi sala, mas a mas el barco debería ir por todas partes con el mínimo de problemas. El tal Luc se decidio por el aluminio y se puso a buscar pero no encontro nada que le satisfaciera, por medio de un sobrino contacta con Joubert que se ve como en un espejo cuando Luc le comenta lo que busca en un barco, es lo mismo que Joubert penso cuando concebio su “Marguerite” pero el reto era hacerlo en una eslora contenida, no mas de 12 mts contra los 17 del “Marguerite” se puso en contacto con Fricaud, dueño de Meta y nació el “Sainte Marthe” Como puntos fuertes resalta la gran capacidad de estiba bajo bañera y en los cofres de la misma “Se puede llevar hasta lo superfluo” La comodidad del puesto de gobierno, ojo Prometeo que en este barco son dos cañas, como en le de Brouns. La jupette y su acceso, aquí tampoco es como el tuyo pero me quedo con el tuyo, esta mejorado. Los pasillos laterales para acceder a proa, los obenques están en el costado de la cabina y la altura de los candeleros lo hacen muy seguro y con múltiples puntos de apoyo. Por la superficie velica no desmerece nada a un velero y por su motor a un motovelero. A resaltar que no lleva mesa de cartas tal cual pero sale una abatible de un costado, precisamente donde hay mucho espacio disponible, donde tu tienes la nevera esa como las de casa, mírate la foto, no es mala solucion. Habla de la enorme sala con vision 360º, de la “vasta cocina” que hay bajando a estribor, no es tu caso, de la cabina de literas a babor para los hijos o invitados y de la enorme cabina de proa para los armadores.. El barco es considerado como “un velero mixto” y no como un motovelero, tanto por las formas y características del caso, vease la manga, es un velero con un motor potente. En el análisis que hace la revista “Loisirs Nautiques” dice que su motor, en este caso 60 hp, le confiere una potencia relativamente mediana, que para estos barcos debería estar entre los 9 y 10 hp por tonelada, son 10 tn luego serian 90 o 100 hp, recuerda que yo te calcule a ojo 75Hp, pues ahí estamos, dice que con las formas delanteras el barco puede remontar mar sin pantoquear, cosa que ya vimos, apuntaba buenas maneras. A vela tiene 7,8 mts cuadrados por Tn lo que le confiere características de velero y una buena velocidad en ceñida y lo que mas nos ha sorprendido es que con “petit temps” lo que aquí diriamos “una brisilla” anda muy bien. Superficie mojada moderada y reparto regular de los pantoques. Como no se puede dar un precio total del barco, porque este armador tambien opto por terminárselo por su cuenta, lo que compro le costo: Casco con bancada para el motor, pero sin motor ni extras de calderería 137.757€ Interiores a partir de 70.000€ Mastil y velas 16 300€