domingo, 23 de noviembre de 2014

Acubens 65

 

ACUBENS 65 MKIV
Características principales

            Eslora total                                                        20,00 m.
            Eslora en flotación                                          18,33 m.
             Manga máxima                                                   5,70 m.
            Calado máximo                                                  2,60 m.
            Desplazamiento (media carga)                        44.0 T.
                Lastre (Plomo)                                                 12,000 Kg.
              Capacidad de agua                                               1500 l.
               Capacidad de gas-oil                                            2960 l.
              Motor                                                                  250 hp
            Superficie vélica
                       Mayor:                                                    115 m2
                       Génova all round                                     154 m2
                      Trinqueta                                                42 m2
                        Gennaker                                               295 m2

Diseño y dirección de construcción:                       Iñigo Echenique/Acubens

Enlace al proyecto
 


 
Esta nueva unidad del Acubens 65, es la cuarta proyectada por el ingeniero naval Iñigo Echenique. En cada una de ellas se han personalizado la distribución interior y mobiliario al igual que el diseño  de cubierta.

            Con construcción de acero de alta resistencia en el casco e inoxidable en cubierta, la optimización de la estructura ha permitido aunar la robustez a toda prueba del acero con un desplazamiento moderado. En la unidad citada se emplearán también materiales compuestos en elementos no estructurales tales como los registros de cubierta.

            En el diseño el ingeniero naval Iñigo Echenique ha plasmado su experiencia de más de veinticinco años como proyectista de los veleros más diversos que abarcan, entre otros, desde el primer copa América español, el crucero de ciento dieciséis metros de eslora Sea Cloud II, el dos veces campeón del mundo de ¾ de tonelada o los monotipos 595 y 747. En lo que respecta a la construcción en acero Iñigo Ecjhenique, junto con su entonces compañero José Luis Angoso, fue pionero a mediados de los ochenta con diversas series de barcos de construcción amateur en este material, algunos de los cuales han completado la vuelta al mundo.

            La distribución exterior  del Acubens 65 ofrece una bañera abrigada de grandes dimensiones a proa de una secundaria de gobierno donde se han dispuesto dos ruedas.

            Carena y apéndices han sido muy estudiados desde el punto de vista hidrodinámico con objeto de optimizar las prestaciones en un rango muy amplio de condiciones, tal como corresponde a un velero de vocación netamente oceánica. El bulbo alado está construido en acero con lastre interior de plomo. La configuración de apéndices proporcionará una adecuada estabilidad de rumbo y prestaciones en ceñida a la vez que una resistencia moderada en portantes, todo ello con el calado limitado que corresponde al programa del barco. El timón semicolgado cuenta con perfiles desarrollados por su proyectista que le dotan de una estabilidad de rumbo y maniobrabilidad excepcional.

Tres de las unidades arbolarán mástil de carbono y, esta última dispondrá de maniobra y enrolladores hidráulicos, así como de hélice de proa retráctil, facilitando el manejo con una tripulación muy reducida.

            El peso del barco es moderado y la superficie vélica es alta con unas relaciones adimensionales a superficie mojada y desplazamiento elevadas. El aparejo de cutter con dos enrolladores, foque Solent y sin burdas ofrece amplia versatilidad para todo tipo de vientos. 

            El Acubens 65 tiene un arqueo de 46 GT, sensiblemente elevado frente a otros barcos  de la misma eslora. El interior ha sido distribuido para facilitar largas estancias a bordo con comodidad y autonomía. Esta versión dispone de un amplio salón elevado, una zona independiente de cocina-dinette así como de tres camarotes dobles con tres aseos y uno, de grandes dimensiones y con aseo, para el armador en popa.

            Se ha primado el contar con amplia iluminación y visibilidad en todo el interior, favorecida por los amplios portillos de costado y la caseta acristalada.

            Es de destacar la cámara de máquinas, que merece su nombre, con una altura de 1.40 m y que ocupa toda la manga bajo el salón. En ella se ha ubicado un motor Cummins de 250 hp con potencia sobrada para hacer un crucero a motor de 9 nudos, a bajas vueltas  y una velocidad máxima de once nudos. Los tanques de combustible son estructurales y de gran capacidad dotando al barco de autonomía transatlántica a motor.

            Desde el punto de vista del confort el Acubens 65 cuenta con un generador de 9 kW, aire acondicionado en todos los espacios, potabilizadora de agua, y sistema wireless para conexión a Internet en cualquier zona.

            El tratamiento de pintura es especialmente cuidado con masillado y poliuretano bicomponente de Awl Grip mientras que la cubierta está forrada de teca de Birmania destacando en ellas las escotillas enrasadas.

 El "Zulu" en fase de construccion



 





Otro 65 construido en un astillero en el Norte de España





domingo, 16 de noviembre de 2014

Alitan 39 "Miriam"

El “Miriam” tercer y ultimo Alitan 39 que se construyo, lo encargaron una pareja de Cádiz, creo recordar, Miriam y Antonio, no sabían mucho sobre construcción,  pero aprendieron rápido, se dieron una vuelta al mundo completa, mientras terminaban su barco tuvieron dos niños, uno de camino ya, Rafael del Castillo, Rueda de los Navegantes, le apodaba el “Nieto de la Rueda” Al terminar su aventura vendieron el barco al actual armador del “Miriam” que por lo que veo ha mantenido el nombre, el barco esta actualmente en Canarias esperando nuevas aventuras. 










viernes, 17 de octubre de 2014

25 años despúes

Allá por el año 88 cuando decidí que me haria un barco, tenia claro que seria para toda la vida, no soy de los que viven para trabajar y no juego a loterías y demás, así que difícilmente podría andar cambiando de barco, de ahí la elección del acero y otras muchas cosas que tendrían que durar, por ejemplo los suelos, no quería el típico suelo con el junquillo blanco, los tableros eran caros y al fin la teka y el junquillo tenían apenas unas décimas y se degradaba rápido y el arreglo era imposible, así que decidí hacerlo macizo, pondría una base de tablero marino de 10 o 15 mm según la superficie y luego tablas de Iroko de 10mm de espesor pegadas, podría lijar y barnizar todas las veces que fueran necesarias, la verdad que no ha hecho falta, esta tal cual lo hice hace 25 años.

En el camarote de popa la primera pana una vez terminada no se podía levantar, quedo tan ajustada que no salía de ninguna de las maneras, siempre la miraba de reojo y me decía que habría que ver como estaba esa chapa, pero no había maquina capaz de cortar apenas 2 o 3 mm pegada a la puerta y sin destrozar nada, al final me dejaron la maquina que se ve en la foto y levante el piso, me quede a cuadros ¡Estaba perfecto! Aun había serrín de cuando se construyo y la chapa sin nada de oxido, ni un puntito, no todos los sitios inaccesibles pueden dar problemas, el secreto esta en mantener el barco seco, en un barco de metal es fácil, solo hay que preocuparse de no dejar escotillas abiertas cuando no toca.


La pieza que queda bajo la puerta y que no salia de ninguna manera


La chapa de debajo de la misma, sin limpiar ni quitar el polvo y serrin


La maquinita en cuestión


Limpieza y una mano de poliuretano monocomponenete y hay chappa para otros 25 años... al menos.

martes, 14 de octubre de 2014

Octubre en el Guadiana

He pasado unos días navegando por el Guadiana, un pequeño paraíso, aquí en casa y por muy poco dinero se pueden pasar largas temporadas, tanto es así que esta lleno de barcos que o bien están unos días de paso, preparando el salto a las islas Canarias, o pasan el Invierno fondeados para ahorrar gasto de amarres o incluso algunos que llevan años viviendo abordo, mas a mas hay quien se ha comprado un terrenito a la vera del río y tiene casa o están en ello y cultivan para el auto consumo.
Hay comunidades formadas, la inglesa, la francesa, la holandesa e incluso la española, buen ambiente,  bohemio y culto, los que tienen niños van a la escuela de San Lucar del Guadiana, a las ocho de la mañana los ves pasar en sus auxiliares camino de la escuela.


San Lucar del Guadiana


El fondeo es libre y gratuito a lo largo y ancho del río, hay pequeños muelles para tres o cuatro barcos en los que se puede amarrar, en el lado portugués son siete con cincuenta Euros para un 35 pies, la primera semana, la segunda sube a quince Euros y no puedes estar mas tiempo hasta pasado un mes, esto se hace para que los barcos no se eternicen por los años de los años e impidan que los demás puedan amarrar para compras, reparaciones etc... Francisco pasa puntual todos los días a cobrar y controlar, ah, y el precio incluye luz, agua y duchas.
El lado español se parece mas al chiste del infierno... el muelle esta ocupado desde hace años por cinco barcos, todos extranjeros y que viven abordo, alguno hasta se ha puesto plantas en el muelle, no interesa dar servicio y les es mas cómodo cobrar una cuota mensual a los que ya están. Una barco te pasa de una orilla a la otra por un Euro, el servicio es continuo y te pasa aunque esté uno solo.

Barcos, barcos y mas barcos








Hay barcos de todo tipo, menos de los que normalmente inundan nuestras marinas, los hay grandes, pequeños, feos, bonitos, de acero, de aluminio, de madera, de fibra, viejos en su mayoría y muy equipados para el crucero y la vida abordo.



Hay quien lo tiene todo



Alcoutim, Portugal, es un pueblo muy cuidado, emblema de la zona, el ambiente es bohemio, hay biblioteca con Wifi libre e incluso ordenadores a disposición de cualquiera, se celebran conciertos con regularidad, talleres de diversas actividades etc... los Viernes se reúnen los cruceristas en un Pub y el dueño del mismo ha puesto a su disposición un pequeño escenario donde cada uno toca y canta lo que puede.San Lucar del Guadiana es un pueblo muy bonito y también esta muy cuidado y limpio, hay centro de salud, colegio, tiendas y bares, pero en ninguno hay gas-oil.

La navegación es sencilla y tranquila, muy relajada, lo mejor es subir y bajar con las mareas, hay agua de sobra bajo la quilla, vi desde los 2,5 mts hasta los 11 mts de sonda, el tenedero es muy bueno, el ancla coge sola, también hay muertos que controlan los barqueros y que puedes usar pagando muy poco, ellos se encargan de vigilarte el barco si te ausentas por tiempo. 

Hay que llevar cuidado poco antes de Pomarao, hay piedras y un banco de arena, adjunto un borrador de la derrota que hay que seguir para no embarrancar




Y mas barcos...






 



















Subimos hasta Pomarao, como puede verse una preciosidad de lugar